Después de la filtración de los ‘Panamá papers’ y justo antes de las reuniones de primavera del Banco Mundial y el FMI, que comienzan mañana, el informe de Oxfam es sumamente revelador. El 75% de las empresas que reciben fondos de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés) ?brazo crediticio para el sector privado del Banco Mundial- para proyectos en Africa Subsahariana, utiliza paraísos fiscales en sus actividades.
El paraíso fiscal más popular entre las empresas cliente de la IFC es Mauricio: el 40% de los clientes de la IFC que invierten en el África subsahariana tiene vínculos con este paraíso fiscal. Mauricio es conocido por facilitar el denominado ‘round-tripping’, método por el cual un inversor envía su dinero a un paraíso fiscal para luego invertirlo de nuevo en el país de origen como inversión extranjera directa, beneficiándose de exenciones fiscales y otro tipo de incentivos financieros.
Oxfam destaca que, "el África subsahariana es la región más pobre del mundo y necesita de forma desesperada ingresos generados por el impuesto de sociedades para invertir en servicios públicos e infraestructuras", explica en su informe.
"No tiene sentido que el Grupo del Banco Mundial invierta dinero en promover inversiones en ‘desarrollo’ entre las empresas para, luego, hacer la vista gorda ante el hecho de que estas mismas empresas podrían estar privando a los países pobres de unos ingresos fiscales muy necesarios para combatir la pobreza y la desigualdad", afirma Susana Ruiz, asesora sobre políticas fiscales de Oxfam.
"El grupo del Banco Mundial no debería arriesgarse a financiar empresas que están eludiendo y evadiendo el pago de impuestos en el África subsahariana y en otros países del mundo. Debe garantizar que sus clientes puedan demostrar que están pagando los impuestos que les corresponden", añade.