Las grandes compañías españolas con grandes volúmenes de facturación no están apostando de forma prioritaria por la adquisición de empresas emergentes de base tecnológica (startups), y esto está provocando que el capital extranjero se esté beneficiando de la capacidad innovadora, el valor estratégico y el talento de los proyectos de emprendimiento locales. Esta es una de las principales conclusiones del estudio ‘Quién está detrás de la adquisición de empresas tecnológicas en España’, realizado por Back Fund, firma española especializada en startups en fases iniciales de desarrollo.
El estudio analiza las 400 operaciones de adquisición de startups y scaleups (exits) de las que se tiene constancia en nuestro país entre los años 2000 y 2024, tomando como fuente los registros de Fundación Bankinter y El Referente, y profundiza en las 100 operaciones más relevantes sobre las que se tienen cifras de venta. De ellas, solo 18 exits se atribuyen a empresas españolas, y entre las 50 mayores operaciones, solo 8 tuvieron como comprador a una gran empresa del IBEX 35, destacando el papel de Amadeus, Indra y Telefónica como los actores más relevantes en este segmento.
«El objetivo de muchas startups es una salida exitosa que genere liquidez y buenos retornos tanto para el equipo directivo como para los inversores, pero para conseguirlo hace falta una comprensión profunda de las tendencias del mercado, los patrones de adquisición y los factores que impulsan los exits significativos. Y aunque las startups españolas poseen tecnologías valiosas y capacidades innovadoras, a menudo terminan siendo adquiridas por firmas extranjeras mejor capitalizadas que las del IBEX 35, que raramente protagonizan transacciones de alto valor, lo que destaca una significativa brecha en su capacidad financiera y alcance estratégico», subraya Karel Escobar, CEO y fundador de Back Fund.
Scaleups, las más activas; private equity, las operaciones más relevantes
Entre los compradores de origen español cabe destacar el papel de las scaleups, empresas que comenzaron siendo startups y se han consolidado ya con un modelo de negocio rentable y escalable a otros mercados. De hecho, de los 400 exits analizados, uno de cada cinco (21%) tuvo como comprador a una de estas compañías tecnológicas, si bien se trata de operaciones de menor volumen en cuanto a capital invertido: de ellas solo el 5% se encuentran entre los 100 exits de mayor alcance económico.
En contraposición, las firmas de private equity son mucho menos activas en cuanto a número de adquisiciones, habiendo protagonizado solo el 10% de los 400 exits analizados. Sin embargo, se trata de operaciones de mayor volumen de inversión: si tomamos como referencia las 50 mayores operaciones, la cuarta parte (24%) han correspondido a fondos de capital privado.