Después de un año 2022 en el que ha imperado la volatilidad, pero no “se ha pagado” por ello, Banca March se decanta por la renta fija para el 2023 en un escenario de crecimiento moderado, donde se plantean más riesgos para la eurozona.
Joan Bonet, director de Estrategia de Mercados, aseguró en una presentación de las perspectivas para el 2023 de la entidad, que “es un año de vuelta al riesgo”, ya que los mercados mantienen “demasiada ilusión” en un escenario que no será tan bueno.
Según la entidad, este año asistiremos a la pausa de las subidas de los tipos de interés y predice que en EEUU se producirán entre marzo y mayo, mientras que en Europa llegarán en los meses de verano.
La inflación está mejorando y va a continuar “frenándose” ya que el punto de inflexión ya se alcanzó, sin embargo, en el 2023 no seremos capaces de volver al objetivo de los bancos centrales porque la inflación de servicios es difícil de parar.
Sobre el crecimiento económico, Banca March considera que pasará a ser la preocupación de este año. “Del miedo a la inflación se va a pasar al miedo al crecimiento económico”, señaló Joan Bonet.