"Los menores precios del crudo, el ambiente de muy baja inflación general, junto con unos tipos de interés históricamente bajos, son una bendición para los consumidores: los ingresos reales de los hogares se incrementan y los costes de endeudamiento se reducen", afirman los analistas de Barclays.
El consumidor estadounidense ha sido el primero en celebrar estos apoyos, pero más recientemente las ventas minoristas de la Zona Euro también han repuntado y se observa una mejora en China, "lo que implica un robusto dinamismo en los consumidores de las tres áreas más importantes de la economía global", afirman estos expertos.
Ahora bien, el que el impacto de un petróleo más barato, o de unas materias primas en general con menores precios, no es beneficioso para todos se vuelve evidente cuando se observa las ventas minoristas de las tres grandes economías emergentes: Brasil, Rusia e India (aunque este último país se ha desmarcado con un crecimiento).
Con todo, la firma británica reconoce: "Hay más consumidores de crudo que productores y, por lo tanto, los consumidores del mundo se encuentran en un ambiente de mucho apoyo".
Por su parte, la revalorización del dólar está "redistribuyendo el crecimiento y la inflación desde Estados Unidos, donde la política monetaria se prepara para un endurecimiento, hacia la Zona Euro y Japón, donde la flexibilización cuantitativa (QE) se hace mas necesaria, debido al riesgo de deflación y al exceso de capacidad. No ha sido positivo para los emergentes, una vez más, aunque China ha resistido la debilidad de su moneda y algunos países han experimentado fuertes salidas de capital".