A su juicio, los inversores se tranquilizaron con el repunte de los precios del petróleo por encima de los 30 dólares el barril y las últimas decisiones de los bancos centrales, con Japón profundizando en tipos negativos, Europa expandiendo aún más su programa de estímulos y la Fed reculando en el tono sobre el ritmo de las próximas subidas de tipos. "Esta abundancia de buenas noticias es la justificación lógica de la recuperación de la predisposición al riesgo. No obstante, esto no representa más que un movimiento intermedio", advierte Saint-Georges.
Y su dardo apunta directamente a los bancos centrales. "Sus posturas constituyen una constatación del fracaso. Tanto en la zona del euro como en Japón, las tasas anuales de inflación, que siguen cercanas al 0% (muy lejos de los objetivos oficiales), condenan a los organismos a una escalada", advierte.
El experto explica que la clave está en que "los mercados siguen sin entender que estos fracasos son inevitables", ya que los dos principales problemas de la economía global, que a su juicio son el sobreendeudamiento y la escasez de demanda, "no se solucionarán sólo a través de la política monetaria, por muy heterodoxa que sea".
En un entorno en el que la rebaja de los tipos de interés por parte de los bancos centrales agrava aún más la situación que se debía solucionar, "puesto que fomenta la continuidad del endeudamiento de los Estados, comprime aún más el margen de beneficios de los bancos y refuerza la necesidad de que los consumidores ahorren en vez de incitarlos a gastar", el experto describe a continuación su estrategia en los distintos tipos de activos:
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