Bankia celebra este martes a mediodía su junta general de accionistas en Valencia. El encuentro, que ha venido precedido de declaraciones de su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, sobre el futuro de la entidad nacionalizada, servirá para que su cúpula dirigente se ponga al día en varios temas pendientes.
La acumulación de asuntos por resolver se debe a que ésta será la primera junta de accionistas que se celebra desde el ERE acordado tras la fusión con BMN y la presentación del Plan Estratégico 2018-2020. De hecho, varios de los temas que figuran en el orden del día se refieren a contenidos de ese plan.
Así, los accionistas deben dar su visto bueno al reparto de hasta 340 millones de euros en dividendos, lo que supone un incremento de la remuneración de un 7 % respecto a 2017 y una retribución de 0,11024 euros brutos por título. El pago de este dividendo, que se realizará a través de un único abono en efectivo, está previsto para el próximo 20 de abril.
El Plan Estratégico de Bankia estipula el reparto de 2.500 millones de euros entre sus accionistas en los próximos tres años, unos fondos que la entidad prevé conseguir gracias a sus beneficios anuales, con una previsión de alcanzar los 1.300 millones de euros en 2020, y también a través de la devolución del exceso de capital por encima del 12 %.
Todo ello, según la cúpula dirigente de la entidad nacionalizada, les permitiría seguir devolviendo el rescate financiero recibido de la Unión Europea a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El Estado español, mediante este fondo de rescate, cuenta con una participación del 61% tras haber inyectado 22.400 millones de euros de ayudas públicas en sus cuentas en 2012.