Las provisiones llevadas a cabo por Bankinter ascienden, en concreto, a 107,3 millones de euros frente a los 55,1 millones designados a ello en el mismo periodo de 2019.
Las cifras de Bankinter muestran de forma separada los datos del negocio bancario y los de Linea Directa, que se pretende sacar a bolsa. Ambas partes unidas arrojan un beneficio neto de 130,3 millones de euros entre enero y marzo, cifra un 10,1% menor que la registrada en el mismo periodo de 2019. De manera separada, en cambio, el beneficio neto de la actividad bancaria cae un 17,4% hasta los 101,1 millones de euros, mientras que 29,1 millones provienen del resultado de Línea Directa Aseguradora.
La rentabilidad sobre recursos propios de la entidad (ROE) alcanza el 10,23% y la solvencia en términos del ratio de capital CET1 fully loaded se sitúa en el 11,47%. Una cifra que, según subrayan desde el banco, está 327 puntos básicos por encima del requerimiento de capital exigido por el BCE para este ejercicio.
Por lo que toca a la morosidad del banco, ésta se sitúa al cierre del mes de marzo en el 2,58%, frente al 2,87% de hace un año.
Principales márgenes