La euforia por las empresas tecnológicas puede estar llegando a su fin. Los resultados del primer trimestre de 2016 no han sido lo esperado para muchas de estas compañías del sector, lo que ha derivado en una caída de las acciones de las mismas.
Compañías como Apple o Netflix muestran signos de incertidumbre para el futuro. Modelos de negocio ya estancados sobre los cuales no hay garantía de que puedan seguir creciendo y se especula que hayan llegado a tocar techo, lo que supondría que a partir de ahora solo les quedaría ir hacia abajo.
El incumplimiento de expectativas, débiles proyecciones y la caída de las ventas han provocado que las compañías sean castigadas por los accionistas.
La empresa de Tim Cock sin duda ha sido la más perjudicada después de que salieran a la luz los resultados del primer trimestre de 2016. Los de Cupertino perdieron 65.100 millones de dólares de capitalización de mercado, debido al primer descenso de las ventas registrado por Apple en 13 años.
La segunda compañía que más se ha visto afectada ha sido Alphabet. La matriz de Google no cumplió con las expectativas, lo que causó un desplome de su valor en bolsa. En apenas 6 días la compañía perdió 47.400 millones de dólares de capitalización de mercado