La ministra del Interior británica, Theresa May, se impuso con claridad en la primera ronda de votaciones en el partido conservador y se sitúa como favorita ser la sustituta del primer ministro, David Cameron. May obtuvo 165 de los 330 votos en juego, mientras que en segundo lugar quedó la ministra de Energía, Andrea Leadsom, con 66 y en tercera posición, el ministro de Justicia, Michael Gove, con 48.
De la lista quedó eliminado automáticamente el ex secretario de Defensa, Liam Fox, quien apenas consiguió el respaldo de 16 compañeros y también supuso la despedida voluntaria del ministro de Trabajo y Pensiones, Stephen Crabb, quien obtuvo 34 votos, pero decidió retirarse y apoyar a May. Para Crabb el resultado de la votación mostró como May es la "única candidata" capaz de unir al partido y formar "un gobierno cohesionado y fuerte", por lo que prometió ayuda a su candidatura.
Los rumores apuntaban ya entonces a que Gove podría también dimitir al no encontrarse con el respaldo esperado y pasarle una gran factura la puñalada que le dio a su compañero durante la campaña del Brexit, el ex alcalde de Londres Boris Johnson. Sin embargo, anunció que seguirá luchando.
En la segunda ronda de votaciones, Gove quedó finalmente fuera de la lucha por el puesto de primer ministro, y ahora los 150.000 militantes conservadores elegirán a una de las dos candidatas como nueva primera ministra. May parte de nuevo como favorita, tras conseguir el apoyo de 199 diputados, mientras que Leadsom obtuvo 84 y Gove 46.
Candidata ‘a la unidad del partido y del país’