Hace algo más de una semana BBVA anunció una OPA sobre Banco Sabadell para absorber a la entidad catalana. Sin embargo, el pasado martes, Sabadell comunicó públicamente el rechazo a la oferta de adquisición frustrando así las pretensiones del segundo banco más grande de España. Solo 48 horas después, el banco de origen vasco reafirmó sus intenciones y aseguró el lanzamiento de una OPA hostil. Por eso, cabe analizar todas claves de esta operación.
Las claves de la OPA de BBVA a Sabadell
La oferta lanzada por Carlos Torres Vila, presidente del BBVA, es la de ofrecer una primera del 30% y valorar al Sabadell en 12.284 millones de euros. Una propuesta que fue rechazada por el Consejo de Administración catalán y que ahora se ha trasladado a sus accionistas, a los que ofrece el canje de una nueva acción de BBVA por cada 4,83 título de Sabadell. De esta manera, la valoración que dan a cada título es de 2,24 euros, frente al 1,86 euros a los que cotiza actualmente.
Además, Torres asegura que “no hay espacio para mejorar la oferta”. Ahora, la intención del BBVA es hacerse con el control del 50,01% del mercado y forzar la OPA. Es el primer movimiento agresivo en el mercado financiero desde 1987.
Las condiciones de la oferta son las mismas, salvo una importante excepción. Los tres puestos del consejo que ofrecía BBVA ya no están en la oferta, lo que significa que significa que no habría consejeros de Sabadell en la nueva entidad.
BBVA, además, ha profundizado en lo que significaría esta fusión, entre dos bancos que según la entidad vasca tienen mucha complementariedad. En concreto, supondría tener una cuota de mercado de préstamos en España de cerca del 22%, quedando en segunda posición tan solo por detrás de CaixaBank, con el 25%. Además, estiman que el beneficio por acción mejoraría en un 3,5%, debido a los ahorros de costes y eficiencias. Esto equivaldría a unos 850 millones de euros antes de impuestos.