El director de Estrategia y Finanzas de BBVA, Jaime Sáenz de Tejada, ha ofrecido detalles sobre la adquisición de Catalunya Banc, que supone un desembolso de 1.187 millones, pero que a cambio recibirá garantías adicionales para limitar factores de riesgo. El directivo afirma que las coberturas ascienden a un 40% de la operación ante el impacto negativo que mantiene la entidad catalana por preferentes, derivados y la ruptura comercial con Mapfre en comercialización de seguros.
El BBVA también se beneficiará de 3.000 millones en capital procedente de los créditos fiscales diferidos, activos que ha generado Catalunya Banc relacionados con el pago a Hacienda por las pérdidas registradas en los últimos años y que dejará de recaudar el Estado. Sáenz de Tejada ha asegurado que son monetizables pero el Frob garantiza 400 millones por encima de cualquier circunstancia.
Además, el precio acordado de venta se reducirá en 267 millones de euros si, antes del cierre de la operación, las autoridades fiscales no confirman activación de los créditos fiscales vinculados a determinadas pérdidas registradas en las cuentas anuales consolidadas de Catalunya Banc del ejercicio 2013 que tienen su origen en la transmisión de activos a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB).
En los detalles de la operación, la directora de España y Portugal de BBVA, Cristina de Parias ha desvelado que la integración conlleverá un proceso de ajuste con un coste de 450 millones que afectará a plantilla y oficinas, aunque no ha ofrecido más detalles, solo ha explicado que afectará a la región de Cataluña. cómo y dónde se meterá la tijera.
Catalunya Banc tiene 773 oficinas. El 94% de ellas está concentradas en Cataluña. La entidad ya sufrió un duro adelgazamiento durante su nacionalización en la que redujo la plantilla en 2.340 trabajadores, un 33% de la plantilla, y cerró 390 sucursales fuera de Cataluña.