Analizamos si la recuperación de China impulsará al resto del mundo al aumentar el crecimiento o si reforzará la subida de la inflación.
Las perspectivas son decididamente mejores para China tras el giro dado por el Gobierno a finales del año pasado hacia la política de Covid cero. Los primeros indicios de los datos de alta frecuencia y las encuestas PMI de enero apuntan a un sólido repunte de la actividad del sector servicios. En cambio, el impacto positivo en el sector manufacturero se ha visto limitado por la debilidad de la demanda externa, mientras que las transacciones inmobiliarias sólo han avanzado con dificultad tras una cierta mejora inicial.
La recuperación en China vendrá impulsada por el sector servicios
Es probable que esto marque el camino hacia la recuperación. Al fin y al cabo, es el sector servicios chino el que realmente se ha visto lastrado por la política Covid cero en los dos últimos años, a medida que las restricciones frenaban los viajes. El "gasto de revancha" (revenge spending en inglés) en servicios se ha observado en la mayoría de las economías del mundo que han dejado atrás las medidas para contener la propagación del Covid y es probable que China experimente la misma “liberación” de la demanda reprimida de los consumidores.
Sin embargo, una diferencia clave con respecto a otras economías – sin duda los principales mercados desarrollados – es que los hogares chinos no parecen disponer de una gran reserva de ahorros para cubrir un periodo prolongado de elevado consumo. Aunque la tasa de ahorro de China ha aumentado un poco, el apoyo fiscal se ha centrado en ayudar al lado de la oferta de la economía más que en transferencias directas a los hogares, como ocurrió en Estados Unidos, por ejemplo.
Es probable que la recuperación se desvanezca en 2024
Nuestra previsión de referencia para China asume ahora tres trimestres consecutivos de crecimiento por encima de la tendencia a partir del primer trimestre de 2023, con un sesgo hacia los servicios. Desde Schroders, creemos que esto elevará el crecimiento del PIB desde nuestra anterior previsión del 5% hasta alrededor del 6,2% en 2023. Sin embargo, el "subidón" probablemente se desvanecerá a medida que se agote la demanda reprimida, se gaste el ahorro y las fuerzas cíclicas se vuelvan menos favorables. Creemos que el crecimiento del PIB volverá al 4,5% en 2024.
Contagio limitado a otras economías