Por lo general, los bienes inmuebles ofrecen unos ingresos estables y han permitido reducir el riesgo de las carteras debido a la baja volatilidad y a la escasa correlación que muestra la rentabilidad de este activo con respecto a los más tradicionales. Sin embargo, los momentos difíciles en los que nos encontramos suponen una amenaza para todas las clases de activo y exigen algunas advertencias.
Si echamos un vistazo al pasado, tras un periodo de alta inflación se ha producido un aumento de la rentabilidad inmobiliaria. Un análisis que realizamos en 2020, en el que se compararon los rendimientos nominales de los bienes inmuebles y la inflación en 26 países de todo el mundo, corroboró esta afirmación. Nuestro modelo demostró que el sector inmobiliario ofrecía una protección contra la inflación del 78% y hasta del 80% cuando se aplicaban otras condiciones, como los tipos de interés reales y la prima de riesgo inmobiliaria.
Sin embargo, ahora estamos asistiendo al aumento del riesgo de estanflación (que se produce cuando la inflación es superior a la media y el crecimiento del PIB es inferior a la media), un fenómeno que se produce por la subida de los tipos de interés por parte de los bancos centrales en su intento de frenar la inflación. Estas son nuestras opiniones sobre Estados Unidos y Europa:
Estados Unidos
Los limitados datos de EE.UU., que se remontan al último periodo de estanflación en la década de 1970, muestran que los bienes inmuebles registraron una rentabilidad superior a la renta variable y la renta fija, si bien se comportaron por debajo de las expectativas en comparación con las épocas de mayor crecimiento económico (gráfico 1). Desde 1978, la rentabilidad real anual -después de la inflación- fue del 6%-7% en épocas de economía equilibrada, siendo la media del 6,9%. Sin embargo, durante los periodos de estanflación, el sector inmobiliario obtuvo un 5,5% en términos reales, mientras que la renta variable obtuvo un 2,5% y la deuda pública un -7,3%
Desde nuestro punto de vista, las mayores amenazas para el mercado inmobiliario son los periodos de recesión combinados con una inflación en niveles medios o inferiores a la media. Para mitigar estos riesgos, creemos que la estrategia más prudente es una amplia diversificación geográfica.
Europa