Cualquier ganadero sabe que, en una explotación, una enfermedad que no se ve a tiempo es una batalla perdida. Las infecciones son la principal causa de pérdidas económicas en el sector, un enemigo silencioso que BigGuardian se ha propuesto combatir con tecnología punta.
Esta startup, especializada en diagnóstico clínico remoto, arranca el año con fuerza tras cerrar una ronda de financiación de 1,5 millones de euros. La operación ha sido liderada por Swanlaab Innvierte Agrifood-Tech, con la participación de Aval-CLM.
Fiebre bajo control
El objetivo de esta inyección de capital es ambicioso: multiplicar por diez la facturación lograda en 2025. Para ello, invertirán en mejorar los costes de su plataforma y acelerar su despliegue comercial en explotaciones de bovino y porcino, dos sectores que piden a gritos digitalización.
Pero, ¿cómo funciona su magia? BigGuardian ha desarrollado una plataforma de monitorización continua basada en el Internet de las Cosas (IoT). Utilizan pequeños dispositivos termométricos que se implantan de forma sencilla: vía vaginal en hembras y ruminal en machos.
Sensores invisibles
Estos «guardianes» invisibles envían la temperatura de cada animal en tiempo real a un sistema central. Gracias a algoritmos diseñados por expertos, el ganadero recibe cada mañana recomendaciones de tratamiento específicas, anticipándose a la enfermedad antes de que haya síntomas visibles. Si te está gustando este contenido elaborado y te cuadra nuestro magazine, tenemos nuestro more.
Suscribirme La clave está en la anticipación. Detectar una fiebre a tiempo permite una intervención veterinaria rápida y eficaz. Esto no solo salva al animal, sino que reduce drásticamente el uso de antibióticos, una exigencia cada vez mayor por parte de los reguladores y los consumidores. El impacto va más allá de la rentabilidad económica. Se trata de mejorar el bienestar animal y optimizar la gestión sanitaria de la granja. Menos medicamentos innecesarios significan una cadena alimentaria más segura y sostenible para todos. Detrás de la tecnología hay manos expertas. El equipo, liderado por el veterinario y socio fundador Iñaki Espinosa, conoce el barro y las necesidades reales del campo. Combinan esa experiencia rural con talento joven nativo en nuevas tecnologías. Espinosa lo tiene claro: aportan una solución global a un problema global. Por su parte, Ángel Santos, socio de Swanlaab, destaca que la propuesta encaja perfectamente con su tesis de inversión: tecnología escalable que resuelve retos estructurales del sistema agroalimentario. El modelo de negocio también se adapta a la realidad del campo. Ofrecen una tarifa flexible sin inversión inicial, donde solo se paga por animal diagnosticado al día. Además, la instalación del sistema de conexión en la granja es gratuita, eliminando barreras de entrada. Con esta ronda, BigGuardian no solo busca crecer como empresa, sino transformar la vida del ganadero. Su promesa es sencilla pero potente: que la tecnología se ocupe de vigilar la fiebre, para que ellos puedan ocuparse de hacer crecer su negocio.Te damos More
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Veterinarios, no solo informáticos