El «Bitcoin» está en modo montaña rusa. Desde sus máximos de octubre, la cripto se ha dejado un 50% de su valor, y ahora pelea por no hundirse más allá de los 60.000 dólares.
Para entender este lío, hablamos con Javier Molina, analista en «eToro». Javier se dedica a tender puentes entre el mundo financiero clásico y el ecosistema cripto, analizando riesgos y oportunidades.
Un analista entre dos mundos
Molina cree que no estamos solo ante una revolución del «Bitcoin», sino ante un cambio total del dinero vía la tokenización. Su labor es conectar la infraestructura nueva con el sistema de siempre.
Sobre la caída actual, Javier es realista: la situación no está para tirar cohetes. Mientras no superemos los 84.560 dólares, la fuerza de las ventas seguirá mandando en el gráfico de este febrero.
El abismo de los 40.000
Si el soporte de los 60.000 dólares termina cediendo, el analista advierte que podríamos ver al «Bitcoin» visitar los 50.000 o incluso los 40.000 dólares en el corto plazo.
Este ajuste se debe en parte al efecto Fed. La llegada de Kevin Warsh a la Reserva Federal ha fortalecido al dólar, restando esa liquidez que tanto gusta a los activos digitales.
La muralla del oro físico
Mientras la cripto sufre, el oro de 24 quilates resiste con elegancia. Este miércoles 11 de febrero cotiza a 136,48 euros el gramo, bajando apenas un 1 % respecto a la semana pasada.
Para Molina, el oro sigue siendo el escudo ante la incertidumbre global. Es ese refugio que, a diferencia del «Bitcoin», ya tiene la madurez financiera que da el paso de los siglos.
Estrategia y menos nervios
¿Cuál es la receta de Javier para este 2026? Mucha calma y gestión de riesgos. No se trata de apostar, sino de entender cómo la infraestructura clásica está integrando este nuevo ecosistema.
Incluso «Tether» se protege comprando oro físico para sus reservas. Molina nos recuerda que la clave es la diversificación y no dejarse llevar por el ruido de un mercado que aún está aprendiendo.
