Cuando comenzó 2019 nadie era capaz de vaticinar lo que ocurriría con el Bitcoin unos meses después. Al inicio del año, la divisa peleaba por no bajar de los 3.000 dólares de cotización, una barrera clave ya que minar una de estas monedas cuesta, de media, 3.000 dólares.
Sin embargo, al arranque del segundo trimestre del año algo empezó a cambiar y la divisa emprendió un rally que está siendo especialmente intenso este mes de junio. En 26 días se ha revalorizado un 50% y roza ya los 13.000 dólares. Una cifra impensable y que no registraba desde 2017. Desde que comenzó el año su crecimiento ha sido del 200%.
En cuanto a la capitalización, el Bitcoin ha visto entrar en las últimas semanas 30.000 millones de dólares y se coloca con una capitalización total de 225.000 millones, una cifra que no se veía desde los máximos históricos alcanzados en diciembre de 2017 cuando la moneda llegó a rozar los 20.000.
¿Por qué sube?
La pregunta que muchos se hacen es ¿por qué está subiendo tanto? Lo cierto es que no hay una sola respuesta. El primer factor que condiciona la subida es que las criptomonedas, aunque pueda parecer raro, están actuando de forma similar a los activos refugio. De hecho, el Bitcoin ya se llama ‘oro 2.0’. Con la renta fija dando muy poca rentabilidad y con las bolsas condicionadas por los riesgos geopolíticos el oro está en máximos de los últimos 5 años y el Bitcoin también se ha revalorizado considerablemente.