La principal criptomoneda del mercado está registrando un año tremendamente alcista con una subida del 150%. De hecho, en el primer trimestre del año, llegó a estar cerca de los 17.000 dólares, por los casi 42.000 dólares actuales. Sin embargo, este impulso le mantiene todavía alejado de los máximos históricos logrados en 2021, cuando superó los 67.000 dólares por moneda. Por eso, cabe preguntarse qué es lo que ha provocado este impulso y qué podría pasar en el próximo año.
Las claves de la subida del Bitcoin
Lo cierto es que hay distintos factores que este año han impulsado el precio de Bitcoin. El primero de ellos, por sorprendente que parezca, se dio con la crisis financiera en los Estados Unidos. Tras la quiebra de SVB y el rescate de otras entidades, el precio de la divisa se vio claramente reforzado. Tras unos meses laterales entre los 20.000 y los 30.000 dólares, Bitcoin volvió a tomar impulso con las peticiones de aprobación de varios ETFs al contado.
Las noticias de que gestoras como BlackRock o Fidelity Internacional han solicitado a la SEC la aprobación de estos productos, generó un estado de optimismo en el criptomercado. A ello también se ha unido el moderado descenso de la inflación y las previsiones de los recortes de tipos para el próximo año. Un caldo de cultivo que ha beneficiado a la criptomoneda.
Por último, no hay que olvidar el aspecto regulatorio. Y es que, este año, la Unión Europea aprobó el reglamento MiCa, para convertirse en la primera región en regular este mercado y crear puertas de entrada de los principales actores financieros, como los bancos.
¿Qué pasará en 2024?
El escenario que se presenta el próximo año es optimista para la divisa. Lo es por la posible confirmación de la aprobación de los ETFs, que podría llegar en el próximo mes de enero. Además, en abril se producirá un nuevo halving, que es un recorte a la mitad de la creación de nuevos tokens. Generalmente, cuando se han dado los halving, a continuación, ha llegado un mercado alcista que ha roto los máximos históricos.