El beneficio por acción (BPA) acumulado en los tres primeros meses del ejercicio 2015 ha ascendido a 0,56 euros frente a los 0,51 euros obtenidos un año antes.
Los ingresos, por su parte, han alcanzado los 93 millones de euros, esto es un 8,2% por encima de los 86 millones del primer trimestre de 2014. BME explica que su evolución positiva ha estado apoyada "en el buen comportamiento de las unidades de Renta Variable, Liquidación y Registro, Market Data e Información, así como, IT y Consulting".
Al mismo tiempo, el EBITDA ha crecido un 8,9% hasta los 66,3 millones de euros en los primeros tres meses, desde los 60,8 millones anteriores.
Los costes operativos han ascendido a 26,8 millones de euros, con un aumento del 6,5%. Sin el efecto de partidas extraordinarias y no recurrentes, en su mayoría debido a los desarrollos asociados a la Reforma del Sistema de Compensación y Liquidación de Valores, los costes habrían bajado un 0,3%.
Al finalizar marzo, el ratio de eficiencia se sitúa en 28,8% y el ROE en el 42,7%, que permiten mejorar los ratios de hace doce meses en 0,4 y 1,6 puntos, respectivamente. El ratio de cobertura ha concluido el trimestre con un valor del 114%. Este ratio mide la diversificación de la compañía hacia fuentes de ingresos no relacionadas con la actividad de los mercados.