Tras no lograr un acuerdo con empresas extranjeras que estaban interesadas en la explotación de ese elemento -a las que les exigía la construcción de usinas y la transferencia de tecnología- el Gobierno de Bolivia ha decidido lanzarse por sí mismo a la explotación industrial del litio.
El elemento, considerado el metal más liviano de los naturales, es clave para la construcción de baterías de celulares, ordenadores portátiles y autos eléctricos. Vehículos que usan esa tecnología, además de no contaminar, pueden alcanzar 450 kilómetros de autonomía a una velocidad de 100 km/h, han demostrado experiencias recientes.
Otros estudios han demostrado también que una próxima generación de baterías podrá poner en movimiento guinchos, grúas y remolcadores y existen proyecciones de que el mercado de baterías de litio moverá alrededor de 150.000 millones de dólares hacia 2030.
Tesoro del Estado
El país sudamericano financiará la iniciativa con un crédito del Banco Central, dijo el mandatario, que fue reelecto el año pasado para un tercer período en el cargo, en el que lleva ya 9 años.