La reunión del Banco de Inglaterra se ha saldado con el acuerdo por unanimidad para mantener los tipos de interés en el 0,1% y de continuar con el programa existente de 200.000 millones de bonos del gobierno del Reino Unido y compras de bonos corporativos de grado de inversión.
En cambio, la decisión de incrementar el programa de compras de activos en 100.000 millones de libras hasta los 645.000 millones se ha tomado por 8 votos a favor frente a uno en contra.
La entidad señala en su comunicado tras la reunión de su Comité de Política Monetaria que “su desafío en la actualidad es responder a la grave interrupción económica y financiera causada por la propagación de Covid-19”.
La máxima entidad monetaria de Reino Unido señala que el PIB del país se contrajo un 20% en abril tras un descenso del 6% en marzo y apunta a un comienzo de recuperación desde entonces. “Los datos de pagos son consistentes con una recuperación en el gasto del consumidor en mayo y junio, y la actividad de vivienda ha comenzado a recuperarse recientemente”. Sin embargo, también señala que el mercado de trabajo se ha debilitado y que los precios (IPC) han bajado al 0,5% en mayo.
En definitiva, habla de una situación sin precedentes que hace que las perspectivas no solo para Reino Unido, sino a nivel global, sean inciertas. Un escenario que hace que justifica que se añadan 100.000 millones al programa de compras de activos. Así, “el Comité espera que se complete ese programa y que el stock total de compras de activos alcance los 745.000 millones alrededor del cambio de año”.