La drástica disminución de la demanda provocada por el Covid-19, unida al fuerte retroceso de los precios del oro negro en el primer trimestre del ejercicio se dejan notar en los resultados de Repsol entre enero y marzo. El resultado en términos ajustados (que mide solo el desempeño de los negocios) ha bajado hasta los 447 millones de euros, cifra que compara con los 618 millones del mismo periodo del ejercicio anterior, pero que supera las expectativas del mercado.
Sin embargo, en términos de beneficio neto, el resultado de Repsol en el primer trimestre arroja pérdidas de 487 millones de euros, debido a que la “volatilidad y caída de las materias primas internacionales redujo de manera extraordinaria la valoración de los inventarios de Repsol, con un impacto negativo de 790 millones de euros”, explican desde la petrolera.
Por áreas de negocio, la de Downstream se dividirá en dos: Comercial y Renovables. La primera ha ganado 121 millones de euros, frente a los 137 millones del mismo periodo de 2019. La segunda, por su parte, ha mejorado un 6%, hasta los 288 millones de euros. Mientras, el área de Upstream ha ganado 90 millones de euros, frente a los 323 millones de igual periodo de 2019.
A cierre de marzo, la deuda de la petrolera alcanza los 4.478 millones de euros, lo que supone un aumento desde los 4.220 millones del cierre del ejercicio anterior.
Plan de resiliencia y dividendo