Estados Unidos ha aprobado un plan de estímulos muy ambicioso, ya que por un lado el Gobierno destinará 2 billones de dólares y, por otro, la Reserva Federal comprará deuda de manera ilimitada. El Senado y la Casa Blanca se pusieron de acuerdo, tras varios días de negociaciones, para inyectar en la economía del país nada más y nada menos que 2 billones, de los cuales 250.000 millones irán a parar a pagos directos a individuos y familiar. Según el plan las personas que ganan 75.000 dólares al año en ingresos brutos obtendrían pagos directos de 1.200 dólares, las parejas casadas que ganan hasta 150.000 dólares recibirían 2.400 500 adicionales por cada hijo. El pago se reduciría según los ingresos, reduciéndose por completo a 99.000 para solteros y 198.000 para parejas sin hijos. También destinarán 500.000 millones en préstamos para empresas, pequeñas y medianas especialmente.
Por otro lado, la Reserva Federal ha bajado los tipos de interés al 0-0,25% y ha iniciado un plan de compra de duda ilimitado. Ese plan no solo contempla comprar deuda soberana, sino también corporativa e, incluso, hipotecaria. Esto supone un plan expansivo y de estímulo muy amplio para tratar de frenar la más que probable recesión que Estados Unidos sufrirá este año.
¿Qué piensan los expertos?
La pregunta que se hacen ahora los ciudadanos e inversores es si este plan funcionará. Para James McCann, Senior Global Economist de Aberdeen Standard Investments, este paquete de estímulos es “enorme”. “Pero hay una cosa que no puede detener, y es la recesión que se avecina. Con todo, cabe esperar que actúe como un cortafuegos para frenar la propagación de esta crisis a través de la economía y evitar que se apodere del sistema financiero”, advierte el experto.
Sobre la efectividad de las medidas, el experto señala que dependerá “exclusivamente” del tiempo que dure el encierro. “En cualquier caso, si los datos económicos de las próximas semanas son mucho peores que las predicciones actuales, este paquete podría terminar siendo insuficiente y el Congreso se encontrará de nuevo en el punto de partida”, asegura McCann.