La actual situación económica donde la inflación se impone, la retirada de estímulos a la economía por parte de los principales bancos centrales parece inminente y la COP 26 ha sentado las bases y los propósitos para una economía más sostenible, marcarán la agenda de 2022.
El mercado de las materias primas y de los metales como el cobre juegan en este espacio un protagonismo llamativo, pues algunos como el cobre, que están vinculados a la actividad económica mundial y podrían verse algo cuestionados ante la problemática inmobiliaria de China.
El cobre, más expuesto a la desaceleración económica
Así, y según el informe del equipo de Research de Bank of America (BofA) para el próximo año sobre el mercado de los metales, el aluminio y el níquel se posicionarán por encima del cobre.
En relación al cobre, los entendidos de BofA consideran que este metal está más expuesto a la desaceleración económica empujada por el sector inmobiliario chino. Sin embargo, consideran que la normalización de las cadenas de suministro, algunos estímulos y los bajos inventarios siguen siendo un apoyo por ahora, antes de que el mercado pase a ser excedentario en 2023E.