La crisis económica ocasionada por la expansión del virus Covid-19 ha traído consigo una de las mayores caídas del PIB mundial y nacional. Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) la economía española caerá un 12,8% en el conjunto de 2020 y el nivel de deuda pública subirá hasta el 123,8%. A nivel mundial los datos son igual de alarmantes y dibujan un escenario sin precedentes. El organismo sitúa la contracción en el -6,1%, la peor caída desde la Gran Recesión. Este escenario es el contemplado si no se da una segunda oleada del virus y no se toman de nuevo medidas que supongan un cierre económico. En el caso de que hubiera cierres forzosos para controlar los rebrotes, el PIB mundial podría caer hasta el 7,6%.
Por su parte, el Banco de España ha destacado, en sus más recientes previsiones, el alto grado de incertidumbre existente en la economía. Por eso, el organismo ha dibujado tres escenarios, en los cuales el PIB nacional caería como mínimo un 9% en 2020 y como máximo un 15,1%. A nivel Eurozona, la Comisión Europea prevé que las restricciones de la movilidad adoptadas por los gobiernos europeos para hacer frente a la pandemia de Covid-19 conducirán a una contracción del PIB del 7,7% este año y a un rebote posterior del 6,3% en 2021 una vez se levanten dichas medidas.
¿Qué esperar del mercado?
Una vez conocidas las malas perspectivas macroeconómicas, cabe preguntarse qué se prevé del mercado. “En nuestra opinión, el escenario base es la reapertura progresiva de las economías durante 2020. Esperamos que la mejora de los métodos para contener la propagación del virus, las noticias sobre los avances positivos en relación con la terapia/vacuna del COVID-19 puedan potencialmente evitar que se vuelvan a producir cierres en todo el país. Pero no nos equivoquemos, la recuperación será desigual ya que algunos sectores estarán en mejor posición para recuperarse rápidamente y otros necesitarán tiempo”, comenta Michael McEachern, experto de Muzinich & Co.
En cuanto a la recuperación de las bolsas, “ciertamente han descontado una recuperación en V de cara a la segunda parte de este año, a pesar de que la tasa de desempleo de EE. UU. supera el 10 % y se prevé que el crecimiento del PIB se hunda en el segundo trimestre. Muchas empresas serán incapaces de generar suficiente tesorería si siguen trabajando muy por debajo de su plena capacidad, lo que provocará una oleada de quiebras que probablemente mantenga la tasa de desempleo en niveles elevados. Dado que el gasto de las empresas y los consumidores probablemente sea muy bajo, creemos que las perspectivas de una recuperación en forma de V son bajas. Es indudable que habrá un rebote, pero probablemente pierda fuelle más adelante en el año”, comenta Ariel Bezalel, responsable de estrategias de renta fija en Jupiter AM.