La opinión generalizada entre los expertos es que la renta variable será el activo de inversión estrella durante 2015. Así, por ejemplo, desde Barclays creen que la deuda soberana ya no superará a las Bolsas del Viejo Continente. En primer lugar, explican, por el riesgo que supone la deriva tomada por los precios y las implicaciones que la deflación tendría para ambos.
"Desde hace tiempo, nuestro escenario central para este año incluía una agresiva y mayor flexibilización monetaria por parte del Banco Central Europeo (BCE) que, eventualmente, ayudaría a cambiar la tendencia a la baja en las estimaciones de inflación de la Eurozona", explica la firma británica
Así, en opinión de sus economistas, el plan presentado por su presidente, Mario Draghi, la semana pasada será suficiente para impulsar las previsiones sobre los precios y el crecimiento. De hecho, la reacción inicial al programa ya ha sido "alentadora": los rendimientos reales de la deuda han disminuido y el euro ha caído un 8% sólo en el último mes.
Dicho esto, "no debería sorprendernos que las acciones europeas hayan comenzado a superar a los bonos, aunque, esta mejor rentabilidad haya sido modesta hasta el momento".
En lo que respecta a otros "temores", el resultado de las elecciones de Grecia de este domingo, debería "servir como recordatoria de que los riesgos a largo plazo para los bonos periféricos no han sido eliminados, incluso con la promesa del BCE de hacer lo que sea necesario".