Entre planes de estímulo y los recortes de gasto. Así se mueve la economía de brasil que se enfrenta a otro año difícil. Si hace un mes se anunciaba una inyección de 18.641 millones de euros para estimular el crédito, ahora se plantea de nuevo un millonario recorte presupuestario en la línea de la austeridad seguido por el anterior ministro Joaquím Levy. Todo para evitar una de las peores recesiones del país sudamericano en los últimos 80 años.
Y las previsiones son cada vez peores según los analistas que recoge el Banco Central de Brasil. La economía se contraerá un 3,4% este año y la inflación alcanzará el 7,62 % cuando hace tan sólo una semana se preveía una caída del 3,3% del PIB. La recuperación se sigue esperando para 2017 aunque el avance se modera del 0,59% que se preveía hace una semana al 0,5% actual.
Según el Banco Central, la economía brasileña se habría contraído un 4,08% en 2015, un resultado peor de lo previsto, según informa la entidad que ofrecerá el dato oficial el próximo 3 de marzo. En caso de confirmarse será el peor dato desde 1990 y la primera vez que el país registra dos años seguidos de contracción económica desde 1948.
Las cuentas públicas son otra gran preocupación en Brasil. No sólo por el plan de ajuste en el que el país está inmerso desde hace un año sino por las acusaciones de la oposición a Dilma Roussef de maquillar las cuentas públicas. Un escándalo que provocó la salida del Gobierno del austero Joaquím Levy y la llegada de Nelson Barcosa.
Standard & Poors ha rebajado,además, por segunda vez en cinco meses la nota de Brasil del BB+ a BB, considerado como grado especulativo.