El Gobierno de Brasil ha confirmado que ya cuenta con planes de contingencia si fracasan las negociaciones con Estados Unidos y entra en vigor, el próximo 1 de agosto, un arancel del 50% a las importaciones brasileñas.
Así lo ha indicado Fernando Haddad, ministro de Hacienda, en una entrevista a la emisora CBN.
«Brasil jamás se fue ni se irá de la mesa de negociación», ha asegurado Haddad, aunque ha admitido que es posible no alcanzar ningún tipo de acuerdo con la Administración de Donald Trump en los próximos diez días.
Según el ministro, el Gobierno brasileño ya ha enviado dos cartas oficiales solicitando una solución diplomática, y seguirá apostando por el diálogo comercial.
Haddad, integrante del comité interministerial creado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para responder a la amenaza arancelaria, ha señalado que, en caso de que se concrete la medida, activarán instrumentos de apoyo a los sectores más afectados.
