La actividad económica de Brasil cayó un 0,7% en mayo respecto a abril, según el Banco Central, que considera este indicador una medición previa del PIB.
Se trata del primer retroceso mensual en lo que va de 2025, en línea con la desaceleración anticipada tanto por el Gobierno como por los analistas del mercado.
En términos interanuales, la economía brasileña mostró un crecimiento del 3,2% frente a mayo de 2024. En el acumulado de los últimos doce meses cerrados en mayo, el avance fue del 4%, reflejando todavía el impulso heredado del crecimiento del 3,4% registrado en 2024.
Sin embargo, todos los pronósticos apuntan a un frenazo durante el segundo semestre. El principal factor es el endurecimiento de la política monetaria, con una tasa de interés oficial del 15% anual, uno de los niveles más elevados de la región.
El Banco Central ha encadenado varias subidas de tipos para contener la inflación, que ya supera la meta oficial al situarse en el 5,35% interanual. El objetivo del organismo es mantener los precios por debajo del 4,5% en 2025.
