Brasil ha cerrado con éxito una subasta que movilizará 5.800 millones de dólares en créditos para la recuperación de 1,4 millones de hectáreas de áreas degradadas.
El proceso, organizado por el Gobierno y ganado por once grandes bancos, permitirá ofrecer líneas de crédito preferenciales y de bajo coste a agricultores interesados en restaurar terrenos en distintas regiones del país.
Los bancos demandaron 17.300 millones de reales (3.195 millones de dólares) de un fondo público destinado a proyectos contra el cambio climático, y se comprometieron a captar 14.100 millones de reales adicionales (2.605 millones de dólares) en inversión privada.
La subasta, parte del programa Eco Invest Brasil, superó las previsiones del Ejecutivo y atrajo a importantes entidades financieras internacionales. Esta iniciativa, diseñada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, busca mitigar los efectos del cambio climático, fortalecer la seguridad alimentaria y avanzar en la transición energética.
«La respuesta del sector financiero fue muy positiva. Estamos estructurando instrumentos financieros inteligentes que aumentan la productividad y competitividad de Brasil, recuperando áreas degradadas y posicionando al país en la vanguardia de la economía verde mundial», destacó Fernando Haddad, ministro de Hacienda.
