La noticia llega una semana después de que el gobierno de Dilma Rousseff confirmara que el país se encontraba en recesión técnica y a menos de dos semanas de que su administración enviara al Congreso un proyecto de Presupuesto para 2016 deficitario en más de 7.000 millones de euros.
"Los desafíos políticos que enfrenta Brasil siguen pesando en la capacidad del Gobierno de enviar al Congreso un presupuesto que sea condicente con la política de ajuste fiscal sugerida al inicio del mandato de la presidente Dilma Rousseff", dice la agencia en el texto con el que comunicó su decisión.
El proyecto de Presupuesto, cuyo déficit equivale a un 0,3 del PIB, "refleja una falta de acuerdo con la composición y magnitud de las medidas necesarias para reequilibras las cuentas públicas", justificó la agencia, una de las tres calificadoras internacionales de riesgo más influyentes.
Moody’s y Fitch, por su parte, mantienen su confianza en el país, aunque muy cerca del nivel más bajo próximo del grado de especulación (a un punto la primera y a dos puntos la segunda).
Una rebaja anunciada