El sector de telecomunicaciones de Brasil registra movimientos sísmicos debido al reposicionamiento de las operadoras que actúan en este gigante mercado emergente, donde hay más de 270 millones de celulares activos, según datos de Anatel (Agencia Nacional de Telecomunicaciones, oficial).
Oi, concesionaria de telefonía fija y móvil local, completó este año la fusión iniciada en 2013 con Portugal Telecom (PT SGPS), empresa que, además de actuar en Brasil y Portugal, estaba presente también en África. El resultado fue CorpCo, nombre provisional para una multinacional con más de 100 millones de clientes lusófonos.
Isabel dos Santos, hija del presidente de Angola, vio aquí una posibilidad de ampliar su presencia en las telecomunicaciones lusas, pues ya actúa en Angola (donde tiene el 25% de Unitel, al igual que Portugal Telecom) y Portugal (asociada con NOS, segunda operadora más importante), restándole únicamente Brasil para entrar en la liga mayor.
Inaceptable
Considerando el alto endeudamiento de Oi (unos 14.000 millones de euros), la agencia Fitch Ratings había dicho el 5 de noviembre que vender los activos de Portugal Telecom sería positivo puesto que ello le daría "capital necesario para invertir y fortalecer la posición en el país".