Francia, primer país de la UE al que llegó el virus en forma de tres contagios, se convierte también en el primer socio comunitario en activar el Mecanismo de Protección Civil para la repatriación de hasta 250 de sus ciudadanos en China. Dos aviones cofinanciados por la UE se encargarán de traerlos de vuelta.
El primero despegará este mismo miércoles, el segundo lo hará a finales de semana para repatriar también a otros 100 ciudadanos de distintos países europeos. Las aeronaves están disponibles para cualquier ciudadano de la UE “presente en la región y que quiera ser repatriado, sin importar su nacionalidad”, pero sólo para aquellos sanos y sin síntomas de la enfermedad. La Comisión Europea reconoce que en los próximos días puede haber nuevas solicitudes y los consulados son los encargados de tramitar estas solicitudes.
“La UE no olvida a sus ciudadanos cuando lo necesitan, donde sea que estén en el mundo”, ha lanzado en un mensaje tranquilizador el Comisario para la Gestión de Crisis, Janez Lenarcic. La premura de Francia en solicitar la ayuda comunitaria beneficiará a cualquier ciudadano del continente.
Bélgica, Alemania, España o Portugal también trabajan en la repatriación de sus ciudadanos en la provincia de Hubei, cuya capital Wuhan es el epicentro de la infección. Antes estos movimientos y una alarma creciente en las capitales europeas, Bruselas tuvo que intervenir.
La Comisión activó su sistema de alerta rápida para permitir el intercambio inmediato de información entre las autoridades sanitarias de los Estados Miembros. Y también este Mecanismo de Protección Civil, diseñado originalmente para ayudar en caso de catástrofes naturales mediante apoyo logístico como el transporte de ayuda, de expertos o de material sanitario.