La Comisión Europea efectúa una nueva recomendación a los estados sin despeinarse: hay que seguir gastando para mantener a flote la economía. En una comunicación lanzada este miércoles, el Ejecutivo comunitario defiende que la sólida respuesta fiscal debe mantenerse mientras la pandemia continúe siendo un riesgo sanitario.
Desde Bruselas se pide una «respuesta política coordinada y coherente a la crisis actual». En ese sentido, reclama «políticas presupuestarias creíbles» que sirvan para enfrentar las consecuencias que está teniendo la pandemia a corto plazo. No obstante, esta respuesta fiscal también debe servir para apoyar la recuperación en el medio plazo, sin que ponga «en peligro la sostenibilidad presupuestaria a medio plazo».
Dicho de otro modo, el organismo que dirige Ursula von der Leyen pide todo a la vez: que se siga regando la economía con estímulos fiscales sin que eso repercuta en las cuentas de los estados. No obstante, pone el foco en que las políticas presupuestarias estén coordinadas y que no pierdan de vista la evolución de la pandemia.
Por otro lado, se menciona la cláusula general de salvaguardia. Esta cláusula se introdujo con el estallido de la pandemia y pretende poner en suspenso las reglas fiscales europeas, como que el déficit anual no supere el 3% o que la deuda se mantenga por debajo del 60%.
El vicepresidente económico de la Comisión Europea aboga por mantener la cláusula también en 2022 y desactivarla a partir de 2023. Esto es, que durante este año y el que viene los estados no estén obligados a vigilar sus cuentas tanto como si las reglas siguieran en vigor.