El objetivo de la Comisión Europea es introducir la lucha contra el cambio climático como estrategia central de crecimiento.
El pistoletazo de salida es la Estrategia Anual de Crecimiento Sostenible que “por primera vez” introduce la Comisión en el Semestre Europeo, el ciclo anual de supervisión macroeconómica de los países comunitarios. Esta nueva estrategia se basará en cuatro dimensiones con la sostenibilidad medioambiental como la primera, priorizada frente a las mejoras de productividad, el desarrollo equitativo o la estabilidad macro.
“Ponemos la transición climática en el corazón de nuestra gobernanza económica. Creo que lanzamos un mensaje nuevo fuerte”, destaca el nuevo comisario de Economía, Paolo Gentiloni. “Vamos a incluir completamente la sostenibilidad medioambiental dentro del marco Semestre Europeo”.
Este movimiento implica que a partir de 2020 cada Estado Miembro incorporará en sus programas económicos enviados anualmente a Bruselas las reformas necesarias para atajar los desafíos de sostenibilidad que le indique la Comisión. Y no sólo bastará con contemplar subidas o bajadas de impuestos para encauzar las cuentas públicas, o con reformas laborales y del sistema de pensiones en la búsqueda de la consolidación de la Seguridad Social. Ahora los deberes también pasarán por medidas concretas para la descarbonización, la mejora de la movilidad o la eficiencia energética.
La Comisión von der Leyen ha abierto el melón, pero el debate es más amplio y de gran calado político, afectando a los cimientos de la eurozona. En enero, Bruselas “presentará la revisión de la legislación del Two Pack y del Six Pack para ver cómo pueden funcionar las reglas”, anunció el vicepresidente ejecutivo, Valdis Dombrovskis, coordinador de toda al área económica.