La Comisión Europea clava el crecimiento anunciado por el Gobierno este pasado martes, cuando el Consejo de Ministros aprobó la nueva senda de estabilidad presupuestaria para el periodo 2020-2023.
España crecerá un 1,6% este año y una décima menos, 1,5%, durante el próximo ejercicio, según los cálculos de Bruselas, que en su caso mejora ligeramente sus previsiones, ya que partía de un análisis menos optimista que el del Gobierno.
“La esperada ralentización de la economía española durante el segundo semestre de 2019 fue más suave que lo anticipado”, explican las Previsiones de Invierno publicadas este jueves por la Comisión Europea. Entre las causas del mejor comportamiento de la actividad estuvo una recuperación de consumo privado y una contribución neta positiva de las exportaciones.
El 1,6% previsto por Bruselas para este año no sólo está en línea con los cálculos de Economía, también con los del FMI o el BCE. Sólo el Banco de España se descuelga todavía con una décima más de crecimiento entre las grandes instituciones económicas nacionales o internacionales.
De las grandes potencias de la eurozona, España será la que más crezca, más que Alemania, Francia, Italia o los Países Bajos, sin embargo, su ralentización es evidente desde el 3% de crecimiento del PIB en 2016 hasta el 1,5% que se espera para 2021.