La Comisión Europea ha decidido no aplicar la tasa digital reclamada por los operadores de telecomunicaciones a las grandes plataformas tecnológicas. La nueva ley de redes digitales presentada por Bruselas opta por un mecanismo de conciliación voluntaria entre ambos sectores.
El texto legislativo no incorpora una medida que contó con el respaldo de Thierry Breton, excomisario de Mercado Interior, pero que nunca apoyó Henna Virkkunen, su sucesora en el cargo.
Compromiso político y marco comercial
La Comisión descartó definitivamente la tasa durante el verano, cuando Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, se comprometió con Donald Trump, presidente de Estados Unidos, a no impulsar esta iniciativa. El acuerdo formó parte de un pacto comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Fuentes comunitarias subrayan que la opción de la tasa nunca estuvo sobre la mesa de forma efectiva. «Nunca consideramos seriamente la posibilidad de introducir una tasa. Por eso, no fue un momento difícil cuando esto formó parte del acuerdo entre la UE y EE. UU.», señalan desde Bruselas.
Apoyo regulatorio a las telecomunicaciones
El Ejecutivo comunitario mantiene el objetivo de reforzar la competitividad del sector de telecomunicaciones, aunque sin imponer cargas directas a las grandes tecnológicas. El debate sigue abierto y el texto podría modificarse durante su tramitación legislativa.
