La automovilística china BYD, uno de los actores que más rápido crece en el mercado europeo del vehículo eléctrico, descarta por ahora instalar una planta de producción en España. «No hay ningún plan concreto en este momento para implantar un centro productivo en España», afirma Alberto de Aza, director general de BYD para España y Portugal.
La compañía centra sus esfuerzos en la puesta en marcha de su nueva fábrica en Szeged (Hungría), llamada a convertirse en su primera gran plataforma industrial en Europa. La vicepresidenta ejecutiva, Stella Li, avanzó que la planta iniciará las pruebas en el primer trimestre de 2026 y producirá en serie a partir del segundo trimestre.
España, mercado estratégico pero sin proyecto industrial inmediato
Pese al creciente interés institucional —la Generalitat aseguró en octubre que mantenía conversaciones con el grupo chino—, De Aza subraya que la compañía no ha tomado ninguna decisión más allá de Hungría.
«España es un centro de producción industrial muy relevante en automoción y siempre está en la lista de interés. Pero ahora mismo el plan es poner Hungría operativo», señala.
El directivo recuerda que la fortaleza industrial global de BYD permite operar sin presión sobre su capacidad productiva. Según explica, la compañía no tiene «ningún problema» para abastecer al mercado europeo y asegura que podrá responder al incremento de demanda combinando la producción de China, Hungría y otras plantas internacionales.
