CaixaBank obtuvo en el primer semestre un beneficio neto de 2.951 millones de euros, un 10,3% más que en el mismo periodo de 2024. El aumento se explica por la mayor actividad comercial y el crecimiento en nueva producción de crédito.
Pese al entorno de reducción de tipos, el margen de intereses cayó un 5,2 % interanual, hasta 5.282 millones. Esta caída se compensó parcialmente con mayores volúmenes. El crédito subió en todos los segmentos: hipotecas (+46,2 %), empresas (+25,5 %) y consumo (+10,4 %), según la comunicación remitida a la CNMV.
La entidad redujo su ratio de morosidad al 2,3 %, tres décimas menos que en diciembre. Además, el saldo de dudosos descendió en 649 millones. La rentabilidad ROE se elevó al 15,7 %, desde el 14,4 % de junio de 2024.
«En la primera mitad del año hemos incrementado notablemente nuestro volumen de negocio con familias y empresas», afirmó Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, que destacó también la «fortaleza de capital» del grupo.
El impacto del impuesto a la banca condiciona la comparativa: en 2024 se contabiliza de forma lineal (296 millones hasta junio), mientras que en 2023 se aplicó íntegramente en el primer trimestre (493 millones). Si se aplicara de forma lineal el año pasado, el crecimiento del beneficio sería del 1 %.
