La paralización de la actividad económica a raíz del Coronavirus ha disparado la demanda crediticia. Solamente durante la segunda quincena de marzo, que coincide con el inicio del estado de alarma, CaixaBank ha concedido financiación por valor de 8.000 millones de euros al sector empresarial. Este paquete engloba tanto grandes empresas, como pymes, autónomos y emprendedores.
«La entidad quiere seguir siendo una pieza clave para que la recuperación de la economía española sea lo más rápida posible, facilitando la concesión de crédito y apoyando las necesidades de empresas y particulares», señalan desde la entidad en un comunicado.
Asimismo, desde que el Ejecutivo anunciara el despliegue de una línea de avales por valor de 100.000 millones de euros, a través de las líneas ICO, CaixaBank ha recibido más de 90.000 solicitudes de sus clientes, por un importe superior a los 8.500 millones.
Medidas económicas de apoyo al COVID-19
Con el objetivo de «atenuar los efectos económicos» derivados del coronavirus y «apoyar las necesidades de empresas y particulares», el grupo ha puesto en marcha diferentes iniciativas. Entre ellas, destaca la aportación de 7,3 millones de euros al fondo impulsado por Unespa. A través de su firma aseguradora, VidaCaixa, la compañía ha participado en la creación de la mayor póliza colectiva en España para cubrir a un total de 700.000 profesionales sanitarios.
De manera paralela, la entidad encabezada por Jordi Gual ha posibilitado el adelanto del cobro de la pensión al día 20 del mes, así como el de la prestación por desempleo al pasado 3 de abril, una semana antes de lo habitual. Esta posibilidad solo se extiende para aquellos que ya la hubieran cobrado el mes anterior.