La oferta sobre el cuarto banco de Portugal por volumen de negocio, formulada por un precio de 1,329 euros por acción, es un 27% superior al precio de cierre de BPI de ayer. El precio ofrecido equivale a la media ponderada de la cotización de los últimos seis meses y a los efectos de la normativa portuguesa se considera como precio equitativo. La OPA está condicionada a que el nivel de aceptaciones permita a CaixaBank superar el 50% del capital y a que se elimine de los estatutos de la entidad la limitación del 20% de los derechos de voto. Para la supresión de este límite resulta necesario el voto favorable del 75% del capital asistente a la Junta General de Accionistas de BPI que se convocará al efecto entre marzo y abril, en el que CaixaBank sólo podrá votar por el 20%.
Según ha explicado a DIRIGENTES fuentes de la entidad, "es una operación lógica y racional desde el punto de vista de estratégico por el profundo conocimiento que tiene CaixaBank en BPI y en el mercado portugués, tras veinte años de gestión". El objetivo de la entidad es que se alineen los derechos políticos a los económicos. Hasta ahora a pesar de ser el primer accionista de BPI con un 44% del capital, solo ejerce como si tuviera el 20% por las limitaciones estatuarias.
Desde CaixaBank aseguran que se va a respetar la marca y el actual equipo dirigente, "Fernando Ulrich y su equipo van a seguir al frente de la gestión, es un equipo de gestión probado que ha logrado una sólida franquicia con los mejores resultados ibéricos en las recientes pruebas de resistencia de la banca europea". CaixaBank confía en que el actual equipo gestor sabrá aprovechar la recuperación económica de Portugal.
BPI es actualmente el cuarto mayor banco de Portugal por activos y créditos y el tercero en depósitos. Cuenta con 1,7 millones de clientes, 650 oficinas y gestiona 42.600 millones en activos. Su ratio de morosidad es del 5,4%. En Angola, es el tercer banco por depósitos, con una cuota de mercado del 16 %, y dispone de 1,3 millones de clientes y 2.526 empleados, con un fuerte negocio en tarjetas de débito y depósitos. Cerró 2014 con pérdidas de 161 millones de euros, pero está fuertemente saneado y capitalizado.
La oferta, que se registrará en la Comissão do Mercado de Valores Mobiliários portuguesa (CMVM) una vez se reciban las aprobaciones regulatorias pertinentes, se estima que se completará durante el segundo trimestre de 2015. La entidad presidida por Isidro Fainé espera que la operación tenga impacto en el beneficio recurrente desde el primer año BPA recurrente y permita que el grupo supere la rentabilidad por encima del 10% en 2017.momento inicial. Su impacto en la base de capital de CaixaBank se estima, de modo preliminar, entre 80 y 140 puntos básicos, asumiendo un porcentaje de aceptación de la oferta de entre el 5,9% y el 55,9%, respectivamente. En todo caso, el objetivo de CaixaBank es mantener un ratio de capital fully loaded CET1 superior al 11% después de la transacción para continuar entre los bancos europeos con mayores niveles de solvencia.