Atrás ha quedado el aparatoso y aburrido traje de astronauta, que reunía lo mejor de la tecnología pero con un diseño poco cautivador. Hasta la Agencia Espacial Europa ha tomado conciencia de lo importante que es llevar tendencia y el año pasado creó el Couture in Orbit, un concurso donde se proponía a cinco escuelas internacionales de diseño de moda que crearan prendas para los astronautas. 
hemeroteca