La reciente operación impulsada por CK Hutchison, que implica la venta de sus activos en los puertos estratégicos de Balboa y Cristóbal a BlackRock y MSC, ha encendido las alarmas del gobierno chino. Xi Jinping, presidente de China, considera que esta operación va contra los intereses del país y ha lanzado una seria advertencia al conglomerado de Hong Kong con respecto a las repercusiones de esta transacción.
La posible venta de los puertos del canal de Panamá y la oposición china son solo una pieza más en el particular Risk al que China y Estados Unidos están jugando. Desde Pekín aseguran que el transporte marítimo y el comercio de su país se verán frenados por Estados Unidos.
Este acuerdo de venta, valorado en 19.000 millones de dólares, abarca terminales cruciales en el Canal de Panamá sigue incrementando la tensión geopolítica entre Washington y Pekín que ya se encuentra en una situación candente debido a la política arancelaria de Trump y las contramedidas del país asiático.
Por ello, las autoridades chinas han iniciado pesquisas para detectar «posibles violaciones relacionadas con la seguridad» y han recibido «instrucciones» de investigar posibles infracciones en materia antimonopolio, según ha publicado Bloomberg.
Donald Trump, por su parte, ha aplaudido la transacción y resalta la urgencia de «recuperar» el canal para frenar la presencia china en la región. Trump ha llegado a sugerir una invasión del Canal de Panamá para garantizar el control estadounidense.
