Carlota Pi (Barcelona, 1976) es una fuente de energía en sí misma. Ni la pandemia ha conseguido acabar con la batería de esta ingeniera industrial de formación y emprendedora por vocación, sino todo lo contario. El convencimiento con el que desembarcó allá por 2010 en el área de las comercializadoras de electricidad para promover la energía renovable junto a sus dos socios, Ferran Nogué y Oriol Vila, es mayor si cabe.
Discípulos del ‘maestro de dirigentes’ del IESE, José Antonio Segarra, predican como religión todas las enseñanzas adquiridas de este profesor, entre ellas “que una compañía bien gestionada, capaz de encontrar su camino hacia la rentabilidad puede, incluso debe, convertirse en una herramienta para hacer del mundo un lugar mejor”. Esta frase recaló de manera significativa en Pi, como una revelación que le llevó a conectar a las personas con la energía verde. “Pensábamos que esta función estaba reservada para las ONGs”, reconoce a DIRIGENTES. Una década después de ese descubrimiento, Holaluz contabiliza unos ingresos por encima de los 200 millones de euros, que se traducen en casi 300.000 clientes repartidos por toda la geografía española y cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) desde hace un año. Su ambición: conseguir un mercado eléctrico totalmente verde.
¿Es fácil emprender en España?
Nada en la vida que merezca la pena es fácil. Todo requiere de un gran esfuerzo, tanto para lograr un trabajo satisfactorio como para mantener a la familia unida. La clave reside en trabajar, luchar, trazar un plan, ponerlo en marcha y rodearse de los mejores.
¿Qué cualidades son necesarias para el liderazgo?