Los últimos indicadores macro que nos llegan desde el gigante asiático ofrecen una imagen mixta. Si bien las autoridades consiguen contener la inestabilidad financiera, la macro no termina de levantar cabeza. Así, por ejemplo, las reservas suben, pero las exportaciones vuelven a caer, y también las importaciones… ‘Una de cal y otra de arena’, pero el mensaje del consenso es que Pekín logrará evitar el peor escenario y manejar la transición de su economía.
Para la agencia de calificación crediticia, el ‘aterrizaje forzoso’ de China pasaría por crecimientos del 2,3% de media entre 2016 y 2018. Una ralentización que impactaría con fuerza en el resto del planeta, manteniendo los precios del petróleo y los tipos de corto plazo bajos durante más tiempo.
"Este riesgo es bastante urgente, sobre todo si tenemos en cuenta las recesiones en Brasil y Rusia, la desaceleración estructural que ya sufre el gigante asiático, la fortaleza del dólar y los menores precios de las materias primas", que ya han lastrado con fuerza la valoración de los activos emergentes.
De "incertidumbre considerable" habla la firma al referirse al posible voto positivo a la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) en el referéndum del próximo 23 de junio. Estos expertos parten de la base de que no habrá Brexit, pero explican que un escenario en el que este supuesto se produce se traduciría en un periodo de negociaciones que podrían influir tanto en el rating del país como en las calificaciones expuestas a él, siendo un resultado desfavorable en términos comerciales el resultado más negativo para estas.
Y es que, aunque creen que Reino Unido permanecerá en la UE, también advierten que si decidiera dejarla sus "fundamentales económicos se verían dañados", pues la erosión del libre comercio de los servicios financieros y una entrada más estricta para los ciudadanos de la Unión suponen también una menor demanda y crecimiento del PIB.