«Nos reunimos en un contexto condicionado por dos factores que están marcando este 2020: primero, la excepcionalidad y la disrupción y, el segundo, es la resiliencia demostrada en la gestión de una crisis en la que las telecomunicaciones han jugado un papel clave para asegurar una cierta normalidad y continuidad en nuestro día a día». Así comienza su intervención el presidente de Cellnex, Franco Bernabé, en la celebración de la junta general de accionistas. Al mismo tiempo ha lanzado una pregunta: «¿Cómo habríamos gestionado el confinamiento y el aislamiento si no hubiésemos contado con unas redes de infraestructuras de telecomunicaciones que han acercado la distancia y han permitido una cierta normalidad?».
En esta quinta reunión, desde que la compañía saliese a Bolsa en 2015, se ha querido poner en valor la labor de Cellnex durante la pandemia en la que han tenido que tomar «medidas sin precedentes«. Planes de contingencia, teletrabajo o colaboración con entidades sociales u hospitales son algunas de ellas. También se incluye el apoyo a proyectos de acción social e inclusión digital, ya que «sin inclusión digital, no hay, hoy por hoy, posibilidad de progreso y de crecimiento personal en nuestra sociedad», subraya Bernabé.
En este contexto plasmado por la compañía, en la junta general de accionistas se ha procedido a comunicar los principales indicadores y magnitudes que han caracterizado el ejercicio 2019.
«2019, un año transformacional»
El consejero delegado de Cellnex, Tobías Martínez, ha definido el año anterior como «transformacional». También se ha referido a él con otros adjetivos tales como «fantástico» o «frenético». El producto de todo esto es que la compañía ha presentado un crecimiento de ingresos del 15%, hasta los 1.035 millones de euros. Por su parte, el Ebitda alcanzó los 686 millones (incrementándose un 16%) y el flujo de caja libre recurrente también siguió un comportamiento positivo con un incremento del 15% (350 millones). En suma, el resultado neto cerró en menos nueve millones de euros, como producto de las mayores amortizaciones, que alcanzaron un 24,3%, y de los costes financieros asociados al crecimiento de la compañía y la ampliación del perímetro.
Asimismo, Martínez ha destacado la evolución en los diferentes países. Menos del 50% del Ebitda se genera en España, lo que es un «claro indicador de que estamos consiguiendo uno de los objetivos definidos en 2015, que es la internacionalización», añade. Además, el dirigente remarca que se trata de un proyecto con vocación europea, que ya está implantándose en ocho países. «Más allá de las cifras, es importante destacar el esfuerzo en consolidar nuestra posición en otros países porque Cellnex es una compañía europea«, reitera el consejero delegado.