La República Checa y Eslovaquia han solicitado a la Unión Europea la suspensión temporal de los permisos de emisión de CO2 del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (EU ETS). Ambos Gobiernos sostienen que el sistema está empujando a empresas industriales a trasladar su producción a países con energía más barata.
El EU ETS, en vigor desde 2005, es uno de los pilares del Pacto Verde Europeo, cuyo objetivo es reducir las emisiones un 55% en 2030 respecto a los niveles de 1990. Praga y Bratislava cuestionan ahora su impacto económico en el contexto actual.
La petición se produce en un momento de tensión creciente entre política climática y competitividad industrial dentro de la Unión.
Críticas al diseño del Green Deal
Robert Fico, el primer ministro eslovaco, ha reclamado abrir un debate en profundidad sobre el modelo energético europeo. «Debemos hablar en Europa sobre si no somos capaces de parar esta locura durante cuatro o cinco años», afirmó.
Fico advirtió de que no es sostenible mantener precios de la energía dos o tres veces superiores a los de China, una brecha que, a su juicio, penaliza a la industria europea frente a competidores globales.
