Quien abrió el tema fue la presidenta Michelle Bachelet al anunciar los trabajos para redactar una nueva carta magna. "La actual Constitución tuvo su origen en una dictadura, no responde a las necesidades de nuestra época ni favorece a la democracia. Fue impuesta por unos pocos sobre la mayoría. Por eso nació sin legitimidad", dijo la mandataria el 13 de octubre en un discurso al país.
Elegida para un segundo turno en la presidencia en representación del Partido Socialista, Bachelet se propone entregar un nuevo texto al Congreso en el segundo semestre de 2017. "Estamos dando inicio al proceso que nos permitirá tener una nueva Constitución para Chile", dijo Bachelet.
Asambleísmo
El proceso consiste en una amplia consulta popular a través de cabildos que se extenderán hasta marzo de 2016 y que serán acompañados por un Consejo Ciudadano de Observadores "para garantizar la transparencia y equidad". "Debemos estar seguros que este proceso participativo sea libre, transparente, sin distorsiones ni presiones de ningún tipo", dijo la presidenta.
Finalizada esa etapa, se recopilarán esos diálogos como Bases Ciudadanas para la Nueva Constitución, las que le serán entregadas a Bachelet en octubre de 2016 para redactar el texto que será enviado al Congreso un año después. El recinto parlamentario deberá decidir cómo tratar el contenido de la propuesta y la forma de aprobación.