“Viene a hacer justicia con nuestras pymes”, dijo el presidente de Chile, Sebastián Piñera, tras promulgar, la primera semana de enero, la llamada ‘Ley de Pago a 30 días’, una iniciativa para auxiliar a las pymes en el pago de sus facturas.
El país sudamericano tiene más de un millón de empresas formales y la casi totalidad (98,7%) son pymes, responsables de emplear al 50% de los trabajadores chilenos, según informa la presidencia del país en un comunicado a la prensa.
Pago a 30 días
La nueva ley, que fija la aplicación de intereses por cada día de atraso en el pago de la factura pasados los 30 días de su emisión, “va a evitar que las grandes empresas se queden con el capital de trabajo de las micro y pymes”, dijo Piñera.
El ministro de Economía, José Valente, calificó a la ley de “emblemática” y dijo que su sanción “dignifica a las pymes, sus trabajadores y sus familias” una vez que elimina el “bicicleteo” (regionalismo para designar el aplazamiento del pago de una deuda).