La segunda economía más grande del mundo creció un 7,4% en todo 2014, según ha informado la Agencia Nacional de Estadísticas china. El dato estuvo por debajo del objetivo inicial de 7,5%, lo que ha aumentado las incertidumbres mundiales sobre la recuperación económica, especialmente respecto a la demanda global.
Es la primera vez desde 1999 que el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) no cumple con la meta gubernamental. Una situación, que ha llevado al Gobierno del país a buscar nuevas formas de crecimiento para evitar que lo que desde el Gobierno asiático han venido a denominar "new normal", es decir, dejar atrás los grandes incrementos del PIB para entrar en un crecimiento sostenido, se convierta simplemente en una ralentización del crecimiento.
Los expertos de Citi apuntan a que este dato de crecimiento podría rondar la cifra del 7%, por debajo de los años anteriores. La evolución de la economía del gigante asiático depende de varios retos que han ido apareciendo en los últimos tiempos.
Los retos para 2015
La economía china se enfrenta a varias amenazas este año, una de ellas, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, que deberá sortear si quiere seguir esta senda de crecimiento. Por un lado, los expertos de Citi apuntan a que el déficit presupuestario podría incrementarse, lo que se suma a los riesgos que presenta este sector. El Gobierno trabaja ya al respecto en un plan fiscal para 2015 con la implementación de una política fiscal proactiva. Además, el ejecutivo busca ayudar a digerir el stock inmobiliario mediante compras estatales. En este contexto, el déficit presupuestario podría incrementarse alrededor de 2,5%.