La llegada de los chips H200 de Nvidia podría «aliviar el cuello de botella» del hardware chino y acercar su sector de inteligencia artificial al estadounidense, según Julian Evans-Pritchard, analista de Capital Economics.
Pekín había dejado de lado los chips H20, diseñados para su mercado, pero permitiría la compra de los H200. El experto indica que esta decisión aceleraría la infraestructura de IA en China y aumentaría la probabilidad de que sus modelos alcancen o incluso superen a los de EE.UU.
El analista recuerda que las tecnológicas locales han demostrado capacidad para trabajar con hardware limitado. Con chips más potentes, señala, podría repetirse un «momento DeepSeek», refiriéndose al avance que tuvo dicha empresa junto a su impacto mediático.
Posibles alternativas
En caso de que Pekín rechazase también los H200, la decisión mostraría una fuerte determinación por priorizar la autosuficiencia tecnológica en el próximo plan quinquenal 2026-2030.
El analista cree que las autoridades optarán por el pragmatismo y permitirán compras restringidas de estos chips mientras se desarrollan alternativas propias.
